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Orejas del gato, características, movimiento y comunicación

Ficha informativa sobre las orejas del gato
Ilustración: animalesbiologia.com

Las orejas del gato constituyen apéndices muy flexibles que cumplen varias funciones en estos animales. Dichos apéndices tienen un papel primordial en la audición, ya que participan en la recepción del sonido y su canalización hacia el oído interno, donde las señales auditivas serán procesadas por el cerebro.

Los felinos son, en general, animales muy sensitivos, por lo que las orejas son de gran importancia en la percepción del medio que los rodea. Al existir muchas razas de gatos es común que las orejas de estos animales tengan diversas formas y tamaños. Sin embargo, se caracterizan por poseer una alta movilidad de acuerdo a las señales que este percibiendo el gato y a su comportamiento en determinadas situaciones.

Al igual que otros mamíferos, las orejas de los gatos constan de un oído externo, que constituye la porción cartilaginosa externa visible y característica en estos animales, un oído medio o canal auricular y el oído interno donde los estímulos acústicos son procesados. El movimiento de las orejas del gato también tiene un papel fundamental en la comunicación entre individuos.

Características de las orejas del gato

Las orejas del gato pueden tener diferentes formas y tamaños de acuerdo a la raza. De esta manera tenemos razas con orejas largas y orejas cortas, razas de gatos con las orejas de ápice redondeado o puntiagudo, orejas erguidas y no erguidas. Adicionalmente, la cubierta de pelos que tienen las orejas del gato varía en aquellas razas de pelo corto y las de pelo largo.

El pabellón de la oreja del gato tiene una gran función en la recepción del sonido y su canalización al conducto auditivo del oído interno. Estas estructuras permiten que estos animales determinen la dirección de un sonido con una precisión de 5 grados. Asimismo, le permite discriminar variaciones en los sonidos e incluso obtener información sobre las características del animal que produce dichos sonidos.

Los gatos poseen una gran variedad de pequeños músculos en las orejas, que permiten una gran libertad de movimiento. Los gatos pueden girar sus orejas hasta 180°, de manera tal que pueden orientar el pabellón de sus orejas hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados, en la dirección del origen del sonido. En algunos gatos, el pabellón de la oreja se encuentra reducido considerablemente debido a la selección reproductiva por parte del hombre.

Anatomía del oído del gato

Las orejas del gato están conformadas por una serie de estructuras que son similares a las presentes en el resto de los mamíferos. En estos animales, las orejas tienen dos funciones primordiales que son la audición y el equilibrio. Pero además, participan en la comunicación, pues su posición y movimiento indican distintos estados de ánimo.

Las orejas del gato cuentan con el oído externo, oído interno y el oído medio. El oído interno del gato, al igual que en otros mamíferos, consta de una estructura con gran complejidad, en la que se incluye el órgano de la audición o cóclea y un sistema vestibular u órgano del equilibrio. Dentro de esta sección del sistema auditivo, se encuentran también los canales semicirculares, los cuales se encuentran llenos de líquido. En los gatos, estos canales se encuentran muy desarrollados, en comparación con otros animales, lo cual explica la increíble capacidad de equilibrio que tienen estos pequeños felinos.

Oído medio y externo

En el oído medio se encuentra el tímpano, además de una cámara diminuta y llena de aire. En esta cámara se encuentran los huesos del oído (yunque, martillo y estribo), presentes en otros mamíferos. Dentro de esta estructura también se encuentran 2 músculos, así como la ventana oval y la trompa de Eustaquio. Este último no es más que un tubo pequeño que comunica al oído medio con la parte posterior de la nariz. Gracias a esto, el aire puede pasar hasta el oído medio.

En las orejas del gato también es posible encontrar el oído externo, donde se incluye el pabellón de la oreja y el canal auditivo. El pabellón se encuentra constituido de cartílago, además de estar cubierto de piel y pelos. La forma de esta estructura permite captar las ondas sonoras producidas en el ambiente, las cuales se canalizan a través del canal de audición y llegan hasta el tímpano. Los pabellones auriculares pueden moverse de manera voluntaria y de forma independiente.

En los felinos, el canal auditivo tiene una increíble profundidad en comparación con los oídos humanos, así como una forma cónica que forma una especie de embudo. De esta manera, el sonido es dirigido hacia el tímpano. Al presentar un canal más profundo, también se genera una mayor acumulación de cera y restos de suciedad. Esto en muchos casos puede ocasionar procesos inflamatorios y algunas infecciones. Sin embargo, no representa un problema común ni muy grave en los gatos.

Hendidura o bolsillo de Henry

Las orejas del gato cuentan con una hendidura ubicada en el borde lateral externo del pabellón. Esta estructura se encuentra en unos pocos mamíferos como algunos murciélagos, otros felinos y algunas razas de perros. Dicha hendidura es conocida como bolsa marginal o bolsillo de Henry y está constituida por un pliegue o dobles de la piel de la oreja.

La función de esta bolsa de piel representa un misterio, aunque gracias a las investigaciones, ha sido posible establecer tres posibles razones o teorías. La primera de ellas indica que la hendidura de Henry permite a los gatos percibir sonidos agudos durante las actividades de caza, mientras los oídos se encuentran inclinados.

Otra teoría indica que esta especie de bolsillo ayuda a que el movimiento e inclinación de las orejas de gato sean más eficientes y, por lo tanto, capten mejor los sonidos. Una tercera teoría asegura que estas bolsas marginales les confieren cierto grado de flexibilidad a las orejas, lo que les permite a los gatos moverlas mejor para expresar algunas emociones como miedo, enfado y satisfacción.

Movimiento de las orejas del gato y la comunicación

En general, los gatos son animales muy tranquilos, dóciles e independientes. Un felino en estado de relajación o muy tranquilo tendrá sus orejas dirigidas hacia arriba y con movimiento pasivos. Esta posición representa una señal de tranquilidad que es fácilmente interpretada por otros gatos.

En otros casos, si un gato tiene las orejas dirigidas hacia adelante, además de la vista fija en una dirección, puede entenderse como que el individuo se encuentra muy interesado en un sonido en particular, o está en estado de alerta ante alguna señal de problemas.

Por otro lado, un minino en estado de estrés, ya sea porque se encuentra en una situación peligrosa, está muy asustado o se encuentra en una pelea con otro gato, mantiene sus orejas dirigidas hacia atrás y pegadas al cuerpo. Está posición también puede ser interpretada como una señal de advertencia, cuando el felino acompaña el movimiento de las orejas con algunas vocalizaciones de siseo o maullidos fuertes. Si el gato mantiene sus pupilas no dilatadas, así como las orejas dirigidas hacia atrás, es una clara señal de que puede atacar en cualquier momento.

Un minino incómodo ante alguna situación, o ligeramente enfadado, mantiene sus orejas rectas apuntando hacia arriba y dirigidas hacia los lados. El movimiento de las orejas es muy importante en la comunicación de los gatos. Por ello resulta valioso aprender a interpretar estas señales, sobre todo si tenemos varios de estos animales bajo nuestro cuidado.

Los gatos que viven en una misma casa suelen establecer una escala de dominancia y, en muchos casos, pueden existir enfrentamientos entre ellos. Al aprender a leer las señales que ofrecen las orejas del gato, es posible evitar muchas situaciones que pueden ocasionar daños sobre la integridad física de alguno de los animales u otros miembros de la familia.

Afecciones de las orejas del gato

Las condiciones de salud de las orejas del gato determinan en gran medida el estado general de estos animales. Un gato saludable cuenta con un asombroso sentido auditivo y una impresionante capacidad de equilibrista que le permite maniobrar por lugares muchas veces insólitos. En general, las afecciones y patologías relacionadas con las orejas del gato son poco comunes. Sin embargo, hay una variedad de condiciones congénitas y adquiridas que pueden afectar la audición y calidad de vida de nuestras mascotas felinas.

Entre las condiciones congénitas o hereditarias que afectan a las orejas del gato se encuentra la condición de “orejas plegadas”, que consiste en la distorsión o doblez del extremo del pabellón, aunque esta no suele comprometer la audición de los gatos. Otra condición relativamente frecuente es la atresia, que consiste en un mal desarrollo del canal auditivo, lo que deriva en una obstrucción parcial o completa, que interviene en la conducción del sonido hasta la cóclea.

Una de las afecciones más comunes es la sordera de los gatos blancos con ojos azules. Los animales que presentan este fenotipo tienen un alto riesgo de desarrollar sordera a los pocos días de nacer, debido a la degeneración de la cóclea.

Problemas y trastornos adquiridos

Además de las afecciones hereditarias, los gatos también pueden sufrir diversas condiciones adquiridas a través de golpes, caídas u otros accidentes traumáticos. Los hematomas en las orejas suelen ser comunes en gatos sin hogar que pelean con otros individuos y en animales que se rascan de manera excesiva. En las orejas del gato también pueden desarrollarse pólipos y carcinomas, debido a la exposición prolongada a los rayos solares.

Algunos agentes infecciosos como los ácaros pueden ocasionar infecciones e inflamaciones del conducto y los canales auditivos. En muchos casos, el exceso de secreciones de las glándulas sebáceas puede ocasionar otitis externa y seborrea. Cuando estas patologías no se tratan adecuadamente, pueden derivar en otitis interna, con la inflamación de los canales auditivos. En casos extremos, los gatos desarrollan sordera completa y permanente. Además de estas patologías, el tímpano de los gatos suele engrosarse con el pasar de los años, lo cual puede disminuir la capacidad auditiva en los animales geriátricos.

Referencias

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  4. Harvey, R. G. (2005). Ear diseases of the dog and cat. CRC Press.
  5. Heine, P. A. (2004). Anatomy of the ear. Veterinary Clinics: Small Animal Practice, 34(2), 379-395.
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1 comentario en «Orejas del gato, características, movimiento y comunicación»

  1. Además de los problemas mencionados, es común que los gatos sufran quemaduras solares en las orejas, sobre todo si estos se encuentran mucho tiempo en el exterior. Los mininos domésticos pueden incluso desarrollar fuertes dermatitis causadas por la irradiación excesiva de los rayos solares. Este tipo de condición es conocida como dermatitis solar y se debe, básicamente, a que los rayos UV modifican las estructuras y el funcionamiento de las células epiteliales del pabellón en las orejas del gato. En casos extremos, nuestras mascotas podrían incluso desarrollar carcinomas de las células escamosas. Los gatos albinos, que se caracterizan por su pelaje completamente blanco, nariz rosada y uno o ambos ojos azules, son especialmente susceptibles a la exposición solar.
    Cuando un gato ha desarrollado dermatitis solar o cursa una quemadura grave, las áreas afectadas se vuelven escamosas y muy secas. Esto ocasiona molestias y picazón, por lo que estos animales terminan rascando y rompiendo la piel, formando lesiones cutáneas como úlceras sangrantes. Si el funcionamiento normal de las células epiteliales se ve afectado, se desarrolla un tipo de cáncer que puede aparecer como una especie de bulto o simplemente como una lesión que no se cura. Para evitar estos problemas en las orejas del gato, lo mejor es disminuir su exposición al sol, sobre todo durante los momentos con mayor irradiación, es decir, alrededor del mediodía. Asimismo, se han desarrollado varios productos y cremas protectoras que evitan las quemaduras en regiones como la nariz y las orejas de nuestras mascotas.

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